dawn..cap 13
Se levantó con las rodillas temblándole y se puso en pie con todo su cuerpecito alerta, no quería que ahora fuese su maestra, la que la pillase con todo el estropicio que había causado. Intentó recoger los papeles desperdigados por el suelo, y las carpetas caídas. Se subió a la mesa, para poder colocarlas en uno de los estantes superiores desde donde se desplomaron, al tropezar con la estantería. Y allí, en uno de los compartimentos más altos, estaba su colgante de campanillas de colores. El que llevaba en la bici el día que se cayó en el barro.
Era su colgante. No comprendía porqué el Dr. Major no se lo había devuelto, es posible que se rompiese al caer y Zacarías se lo hubiese arreglado. Seguro que pensaba dárselo como una sorpresa. Pues bien, ella le haría saber que lo había recogido y que le daba las gracias por todo. Iba a dejarle los Muffins en la cocina, como había pensado en un principio, y se volvería a casa sin hacer ruido.
Una vez de camino a casa, se percató que todavía llevaba en el bolsillo de sus pantalones, la cajita con las flores de violeta. Mejor, su mamá se alegraría por partida doble.
Mientras tanto en casa de Dawn, ella y Cristina, se preparaban para ir al aeropuerto a recoger a Arthur, estaban decidiendo entre la posibilidad de llevarse o no a River, las opciones se decantaban a favor de que les acompañase, pero en este momento la perra no parecía muy dispuesta.
.- Vamos a dejarla - dijo Dawn - es posible que Arthur se retrase o que traiga mas equipaje y resulte un incordio el tener que llevarla, ya sabes que no quiere ir en el maletero.
Decidieron que cruzarían por el camino de las pistas forestales, para ver las camelias rojas y las mimosas que ya comenzaban a estar en flor. Cuando remontaban la primera pradera, Cristina lanzó un grito de asombro, dos preciosos cervatillos, de color parduzco, con las pequeñas manchas blancas en el lomo que ya eran del todo visibles y el rabito como un esponjoso algodón, se les quedaron estáticos en el centro de la carretera, les miraban con esos grandes y rasgados ojos marrones, para saltar a continuación por delante de ellas y perderse entre los árboles de las zonas más altas.
.- En momentos así entiendo porqué sigues viviendo aquí sola, esto te llena y te agranda el espíritu, es un contacto tan intenso con la naturaleza y sus criaturas. Son preciosos. Dawn, si encontrases un buen marido, ya sería perfecto y me quedaría absolutamente tranquila. ¿ No crees que Ray, puede ser un buen candidato?
.- Venga Crís, no empieces, lo que hay entre Ray y yo, esta bien, pero es el principio. Haz el favor de no agobiarme.
.- No. Si yo solamente especulo, no quiero agobiarte.
.- Ni a él. Ni Arthur cuando llegue.., !que os conozco¡
.- Vale.., ni a él. Prometido. Seremos discretos. Que bonito.., mira las nubes como ascienden en círculos, y cuanta niebla en el bosque.
Dawn, volvió la mirada hacia donde le decía su amiga, para encontrarse con unas enormes nubes blanquecinas, que efectivamente, ascendían desde el pequeño bosque que se perdía sobre la pradera, pero.., no era la niebla. Esas nubes eran de humo. Estaba segura, allí había un incendio.
Tenemos que hacer algo inmediatamente, eso es un incendio Crís. Coge tu móvil y llama a Angel, su número esta en la guantera, yo perdí mi teléfono la semana pasada. Voy a acercarme un poco, a ver si podemos saber de dónde procede.
Dawn dio un brusco giro de volante, por la primera pista a la derecha que encontró y comenzaba a subir por ella, mientras tanto Crís, no conseguía que Angel le cogiese el teléfono, le dejó un recado en el contestador. Angel llama a este número, soy Cristina, estoy con Dawn en el coche, pensamos que hay un incendio en la pista forestal del norte, vamos hacia allí.
.- Bien hecho , ahora llama a Ray y dile lo mismo, aquí no parece haber movimiento y con el viento girando de poniente, se pueden complicar las cosas rápidamente.
El 4x4 de Dawn, se internaba por la pista con facilidad, cuanto mas alto subían, mas humo. El ruido del incendio era ensordecedor, parecía que se hubiese desbocado una manada de potros, las ramas caían por todas partes envueltas en llamas y las piñas de los arrogantes pino del norte, explotaban como si se tratara de municiones y junto con el viento, contribuían a avivar la combustión. El fuego avanzaba a gran velocidad, era del tipo corona, de los que avanzan por las copas de arboles, por lo que la pista estaba mas o menos despejada, aunque muy peligrosa .
Era una locura, adentrarse, como lo estaban haciendo, el incendio era mas imponente desde allí arriba, y en pocos minutos llegaría hasta el límite de la pista forestal. En el momento que Dawn paró el vehículo aterrada, las dos amigas, se percataron que un coche salía de entre los arbustos y se dirigía directo hacia ellas. El Pontiac del Dr. Major se detuvo a su lado, hablaron sin bajar del coche.
.- Zacarías ¿ qué ocurre? ¿está Ud. bien?. Dijo sacando prácticamente todo el cuerpo por la ventanilla.
.- Estoy bien, querida. He visto el incendio desde la carretera y he querido subir por si había alguien, creo que se ha producido en la antigua caseta de vigía, he conseguido acercarme, por si encontraba a alguien ya sabes, pero no he visto a nadie.
.- !Dios mío¡. ¿Está seguro?, he llamado a Ray, porque Angel no me coge el teléfono. Los forestales ya deberían estar aquí.
El Dr. Major , contestó visiblemente alterado.- Queridas, es muy peligroso permanecer aquí, deberíamos marcharnos, ya le he dicho que arriba no hay nadie.
.- Dawn por favor- le rogó Cristina asustada - Vámonos, ya hemos avisado del incendio. Da la vuelta, esto se esta poniendo imposible. Te lo ruego sal de aquí.
.- Está bien, Zacarías. Le seguimos hasta la carretera, y nos desviaremos dirección aeropuerto. Si ve a Ray ,o se encuentra con Angel, por favor les dirá que volveremos lo antes posible y que les llamaré.
.- Claro. No dudes que si les veo les daré el recado y ahora dejemos este infierno. Con esta frase aceleró y se dirigió a toda velocidad hacia el valle.
Dawn, inició la maniobra para dar la vuelta, pero ante la perplejidad de Cristina, frenó y se quedó en punto muerto. ¿Que pasa niña? - dijo su amiga con un desasosiego cada vez mas evidente. Dawn sopesó la situación, más que eso, la información que acababa de recibir y estaba procesando. No le cuadraba, que narices podía estar haciendo el Dr. Major ,por esa zona y a esa hora. No creía que fuese un loco pirómano. - Un momento Crís, tengo un mal presentimiento, pásame el móvil, quiero intentar de nuevo, hablar con Angel.
El fuego, no podía llegar al fondo de la caverna, las paredes de tierra, donde estaba enclavada la protegían del calor y de las llamas, pero el humo se estaba adueñando de toda el área respirable y del poco oxígeno que quedaba. Angel yacía sin sentido como un muñeco de trapo en el suelo de barro. Tenía sobre si, un pavoroso incendio y en su bolsillo, su teléfono recibía la única llamada, que necesitaba responder para salvar la vida.






annabel-lee dijo
Bueno........ pues sigo tu rastro guapa, a ver como viene el siguiente, espero que el pobre Angel se salve, en fin espero.
Un besito
Ana
2 Febrero 2009 | 05:43 PM