daw...cap 15
El Pontiac aparcado delante de casa del Dr. Major tenía una capa de ceniza . Su carrocería se había vuelto mate por el barro y la suciedad. Había alguien apoyado en él. Zacarías, no quería entrar en casa, sin haberse calmado. Había pasado mucho miedo, pero ya las cosas parecían haberse calmado, había solucionado los inconvenientes. Todo parecía haber vuelto a la normalidad.
No quiso meter el coche en el garaje, no quería que Madeleine lo viese y se preocupase. Madeleine.., ya debería de haber comenzado a recuperarse. Todo volvería a estar bien. Entró en el garaje, ya no se acordaba del estropicio que se había formado esa misma mañana, seguramente, entró la gata gris del vecino, y lo revolvió todo. Tendría que asegurarse que cerraba bien la puerta a partir de ahora. Guardaba cosas demasiado valiosas en este lugar, cosas que le permitirían seguir su feliz vida de matrimonio con su esposa.
Pasó a la cocina con un humor impecable, su adorable esposa, estaba sentada en la mesa del desayuno, llevaba puesta, una bata de estar por casa, que le regaló en las pasadas navidades. Le sentaba espléndidamente y realzaba su blanca y delicada piel. La miró con todo el cariño que era capaz de asumir y le dedicó una amable sonrisa.
.- Buenos días preciosa. ¿ como estas hoy?
.- ¿ Dónde te has metido?. Estuve preocupada,me desperté y no te vi, luego bajé a desayunar y me extrañó que no te hubieses quedado conmigo. Pero no me importa..,has tenido una idea genial, me encantan estas sorpresas cariño.
Zacarías se alegró enormemente, su mujer había superado de nuevo la crisis. Gracias a él. A su dedicación. A su inteligente forma de actuar y velar por ella. De momento podría tomarse un respiro. Un mes más. Quizá dos..,
.- ¿ Te sorprende no verme cuando te levantas? .- No seas tonto. Me sorprende que te hayas molestado en ir a buscar estas magdalenas, sabes que me encantan los Muffins de arándanos.
.- Yo no.., ¿dónde los has encontrado?
.- Pues donde los dejaste, encima de la mesa de la cocina. ¿ Dónde sino.?. Deberías probarlos, hoy están especialmente jugosos, tengo que pedirle a..,
El Dr. salió repentinamente de la cocina, dejando a Madeleine con la palabra en la boca y se dirigió de cabeza al garaje. No había sido la gata del vecino. Alguien había estado curioseando en sus cosas y además le había dejado un regalo. Una provocación. Tenía que descubrir,quién se tomaba tantas molestias. Quién o quienes le habían visitado sin su permiso.
Se fijó en la caja de tablas, estaba cerrada, el congelador que trasladó de la cueva con todas las muestras estaba a salvo. Fue repasando con la vista la serie de cajas con las etiquetas enmarcadas en latón. Todas cerradas. La mesa de trabajo, estaba atestada depapeles y carpetas, el desorden era evidente, pero no parecía faltar nada.
Los archivos de los estantes superiores, estaban amontonados sin orden encima de la mesa y - alzó la mirada- en los últimos espacios de la estantería, se habían colocado apresuradamente algunos de ellos, ¿ pero como..?. De pronto la solución se hizo evidente. Unas pisadas infantiles sobre la mesa, resolvieron el enigma. Consternado se alzó sobre una escalera de dos peldaños para alcanzar su objetivo. El lugar donde depositó el colgante de cuentas, estaba vacío. Le habían arrebatado su juguete, su tesoro.
Laura, entró en su casa feliz y corriendo subió hasta la habitación de sus padres.-! Buenos días¡. Papá. Mami. Os he traído desayuno. Muffins de chocolate.
.- Laura tesoro, papá ha tenido que salir, volverá pronto, pero yo.., me los voy a comer ahora mismo.., !mi niña¡ ¿tu ya has desayunado?. Bajemos juntas, y te haré un buen zumo de naranja.
Su mamá era la mejor, estaba muy guapa con la camiseta de color rosa, que se había puesto esta mañana. En cuanto desayunaran, y prepararan el pic-nic , su papá pasaría a recogerlas. Iban a pasar el día en el lago. La dejaría pescar, y podrían comer en una barbacoa.
Laura estaba encantada con la perspectiva. Miró a su madre con cara de adoración y le tendió la cajita de cristal con la violeta.
.- Es preciosa Laura. ¿ De dónde la has sacado?.
.- Bueno.., es una larga historia, ya sabes que el Dr. me arregló la bici, pues yo esta mañana para darle las gracias, le he llevado a su casa otra bolsa de magdalenas y ..,
.- ¿ Si..?
.- Tiene muchísimas.., en unos cajoncitos en las estanterías del garaje. No le va a importar. Seguro que ni se dará cuenta. No pasa nada mami.
.- Cielo, si pasa.., no esta bien que te lleves algo sin pedir permiso. Lo sabes, entiendo que lo has hecho sin pensar, pero debes de ir inmediatamente a casa del Dr. y devolverla. Si se la pides, estoy segura que te la va a regalar. ! Ve Laura ¡, mientras tanto prepararé las cosas para la excursión. No te retrases.






annabel-lee dijo
JOOOOOOOOOOO no puede ser, bueno espero que no vaya quer se crucen, mira que mandarle su madre a devolver una florecilla, bueno espero el siguiene por Dios que intriga y yo con el lio de papeles que tengo aquí contigo.
Un beso guapa
Ana
3 Febrero 2009 | 01:30 PM